Bueno o malo
En el patio de recreo de la escuela se encontraba un grupo de chicos rodeando a otro más al cual no dejaban de molestar, estaba rodeado de basura y comida en el suelo, además lo estaban pateando y riendose de él. Este finalmente reveló que se trataba de Len, el cual se colocó la capucha encima de la cabeza y abrazó sus piernas quedando echo una bolita, sus lágrimas se sintieron mientras sollozaba en silencio, los otros chicos finalmente se aburrieron y se retiraron dejándolo ahí solo.
—Ya estoy cansado de esto, todos los días es lo mismo... me llaman sucio asqueroso, yo no quiero ser así, no tengo culpa de que me haya tocado este maldito espíritu —alzó su mirada, frente a él había una bola de baba de color verde que se deformaba, arrugó sus cejas enojado—. Por tu culpa mi piel no deja de secretar todo el rato, me hacen bullyng y nadie se atreve a acercarse, encima ni siquiera eres algo fuerte, ni siquiera puedes hablar —seguía enojándose al ver que ni siquiera le respondía, susspiró y volvió a hundir su cabeza entre sus piernas.
—Hola Len, no sabía que estabas aquí ya —el chico sintió una voz dulce que lo llamaba, al alzar la vista se encontró con Sara, que le sonreía estando parcialmente inclinada hacia el frente acomodando su serquillo detrás de su oreja con una dulce sonrisa ba?ada por los rayos del sol—. ?No piensas entrar?
La chica le extendio la mano para ayudar a levanrtarse, este se le quedó mirando sorprendida, alzó su mano notando que estaba algo babosa, esto hizo que dudara por un momento, la chica se fijó en estyo y agarró sus manos con ambas manos, luego con algo de esfuerzo lo levantó.
—No debes sentirte mal por esto, a mí también me costó mucho en su momento controlar mi espíritu, así que entiendo por lo que estás pasando —apretó su mano suavemente sin dejar de sonreir—. No te preocupes, a tu paso lo dominarás pronto.
Len quedó fascinado por esto, agarró su mano sintiendo toavía el calor de la otra, después de eso intentó acercarse varias veces a hablar con ella, casi siempre se encontró con su amiga Jenny y le daba algo de pena acercarse, cuando las cambiaron de escuela la siguió, fue ahí donde vio cuando salía con Daru.
— ?Quién es ese chico, por qué se comporta así con él? —los veía caminando y riendo juntos, vió cuando comieron y como se trataban, su frustración seguía subiendo, apretaba sus pu?os y la baba se desbordaba por su cuerpo—. No no no, no puede ser, yo era el único al que trataba así, yo le gusto por eso era amable conmigo —se revolvió el cabello con frustación—, no puede ser que me este enga?ando, llegaré al fondo de esto...
Daru y Len estaban uno frente al otro, listos para continuar con su pelea. El chico slime que ahora tenía una forma monstruosa comienza a azotar sus tentáculos por todo el lugar destrozando la calle, casas, carros y postes cerca, mientras que el otro se transporta para intentar esquivarlos.
—Es el momento —dice Daru mientras se detiene un instante.
Al frente de la boca de Daru el aire se empieza a mover en forma de espiral formando así una peque?a bola negra que aumentaba su tama?o con el tiempo.
—?No dejaré que termines! —grita Len.
Une sus tentáculos en uno enorme que lanza en dirección a su enemigo el cual mientras carga su ataque intenta esquivarlo transportándose hacia el cielo. Cuando el tentáculo choca con el edificio del frente, el chico lo divide de nuevo en miles de tentáculos que van hacia arriba en dirección a Daru, quien se transporta esquivándolos en el aire, pero algunos logran rozarlo. El joven comienza a lanzar patadas en el aire como si fueran espadas para cortar los tentáculos, en ese momento, el cuerpo del slime se deforma haciendo que una parte de este se volviera una mano gigante y golpea a su contrincante sin dejarle espacio para transportarse, chocando de esta manera fuertemente contra el suelo y provocando un gran temblor junto con grandes grietas en este.
—Ríndete ya —dice Len—. Te mataré antes de que puedas hacer algo para ganarme, ?No lo entiendes? Puedes haber sido el más fuerte en el pasado, pero ahora eres más débil que yo, un simple limo.
La mano gigante del slime comienza a deshacerse siendo absorbida por la bola en la boca del chico que ya tenía el tama?o de una pelota de fútbol.
—Diablos —protesta Len—. ?Por qué es tan difícil matarte? Solo quédate en el suelo ya, no te levantes.
—Parece que eso es todo lo grande que la puedes hacer por ahora chico —comenta el dragón en la cabeza de Daru.
—Es más que suficiente jeje —le responde Daru con el pensamiento.
El slime vuelve a acomodar su cuerpo y se prepara para la segunda oleada de ataques mientras el otro piensa cómo disparar la bola. Finalmente utiliza todos sus tentáculos y los dirige hacia el chico a gran velocidad, en respuesta a esto él se transporta a los lados para esquivarlos y luego hacia el frente acercándose a su enemigo. Al ver esto, atacándolo desde atrás, logra atraparlo con sus tentáculos sosteniendo sus manos y piernas mientras clava otro parcialmente en su abdomen, sin atravesarlo; viendo como este se comienza a llenar de sangre. El chico intenta soltarse, pero es inútil mientras se queja de dolor por el tentáculo en su abdomen que se ti?e de rojo por la sangre.
—Se acabó, ya te tengo —dice Len.
—No —dice mientras dispara la bola negra del vacío golpeándolo de lleno—, yo te tengo a ti, maldito acosador baboso.
El cuerpo del slime comienza a ser absorbido por la bola haciendo que los tentáculos se deshagan y dejen al otro caer al suelo.
—?No, no, no! —protesta Len nervioso y asustado mientras es absorbido poco a poco por la bola negra—. Voy a morir, no quiero morir, por favor, ayúdame.
—Jejeje —ríe Daru—. ?Ahora pides ayuda? Que patético.
Len sigue siendo absorbido mientras el otro se levanta del suelo y camina a paso lento hacia él.
—Es hora de que tengas lo que te mereces —dice Daru mientras se transporta detrás de Len.
Con una bolsa de basura del callejón, encierra al chico antes de que fuera absorbido completamente y se transporta hacia arriba a gran altura, la bola del vacío sigue su curso chocando contra el fondo del callejón absorbiendo parte de la pared, dejando un gran hueco. El joven transportándose, llega a una altura absurda desde donde apenas se puede ver algo de la ciudad mientras sostiene la bolsa de basura que contiene al slime dentro sin poder tomar forma por el miedo y los nervios.
—Es momento de terminar con esto —comenta Daru—, antes habías dicho que, aunque te regeneres igual te duele, así que a esta altura debe doler mucho, además, tus partes se esparcirán muy lejos y te costará volverlas a unir todas.
—Espera, espera —protesta Len dentro de la bolsa—, no puedes hacer eso, mejor dicho no lo hagas, voy a morir del dolor.
—Debiste pensarlo antes de acosar a Sara —dice Daru mientras suelta la bolsa de basura a gran velocidad contra el suelo.
Mientras va cayendo el slime muy asustado no hace más que gritar e intentar romper la bolsa pero es inútil porque no puede tomar forma al estar tan asustado y desesperado.
—?Para, para, por favor, prometo no acercarme a Sara nunca más, pero detente! —grita Len aterrorizado.
—Eso es lo que quería oír —comenta Daru mientras se transporta detrás de él a gran velocidad.
Cuando casi estaba a punto de tocar el suelo, logra agarrar la bolsa y transportarse junto con ella de vuelta en el callejón, dejándola en el piso. Al abrirse ésta, el limo está deshecho completamente y muy asustado para tomar forma. Sara logra bajarse del balcón y al ver a Daru se queda un rato quieta, pero justo cuando él se percata de su presencia se asusta y sale corriendo.
—?Sara, espera, tenemos que hablar! —el joven intenta detenerla, pero la herida de su abdomen hace que se retuerza de dolor cayendo de rodillas al suelo.
—No estás en condiciones de seguirla —dice el dragón dentro de Daru—, esa herida no se ve bien, debes ir a un hospital.
—Déjame —se levanta Daru con mucho esfuerzo apretando sus dientes—, me duele más que ella me tenga miedo.
El dragón se queda en silencio mientras el chico se levanta y camina en la misma dirección que ella. La chica llega corriendo entre lágrimas a su casa. Muy nerviosa abre la puerta con las manos temblorosas y entra cerrando ésta detrás. Se abraza sus rodillas de espalda a la puerta mientras recuerda las palabras que le dijo su espíritu.
De vuelta a la actualidad se encuentra aún recostada a la puerta llorando. Daru llega y se desploma arrodillándose ante la puerta golpeando esta con su cabeza varias veces llamando la atención de la chica, se encuentra muy ensangrentado por la herida de su abdomen mientras hace presión con su mano e intenta aguantar el dolor.
—Sara...—dice el chico con dificultad— sé que estás ahí... yo... lamento haberte... mentido... sabía que si lo descubrías me ibas a... temer, pero por favor... tienes que creerme... yo no soy... como el dragón, yo no voy a destruir nada.
—Tienes una herida muy grave —dice Sara intentando que no notara que estaba llorando—, deberías ir al hospital.
—No —responde Daru— no me moveré de aquí... no hasta que dejes de... temerme —la chica no dijo nada así que tomó una bocanada de aire y siguió hablando—. ?Te cuento una peque?a historia? ―sintió el silencio como respuesta y prosiguió—. Había una vez un peque?o ni?o, últimamente nació con una enfermedad que no le permitía hacer esfuerzo físico, algo tan simple como correr... podía hacer que se desmayara —mencionó cada palabra con cuidado, tomando peque?as pausas entre oraciones—. Toda su vida vivió con esa carga, esa maldita enfermedad que no lo dejaba ser libre y hacer las cosas que deseaba, no podía jugar con los demás, ni siquiera podía defenderse si lo molestaban, aun así, resistió pensando que algún día esa enfermedad se iría, pero... eso no pasó —Sara seguía en silencio—. Hasta ahora. Ese chico obtuvo poder, un poder que hizo que la enfermedad desapareciera y le dio por fin la libertad de hacer lo que quiera sin nada que lo detenga, por supuesto vino con una gran carga ya que ese poder lo hace ver como alguien peligroso, pero las personas lo juzgan sin saber la verdadera razón de sus acciones, el chico... Yo no quiero este poder para destruir nada ni para hacer da?o, solo quiero ser feliz sin ninguna enfermedad que me limite ?Por qué no pueden entender eso? Yo no soy un estúpido dragón, soy humano, me llamo Daru Lesuke y tomo mis propias decisiones, no el estúpido espíritu dentro de mí.
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Después de un rato de silencio finalmente sin poder resistirse más la chica abre la puerta y deja que el joven caiga recibiéndolo en sus brazos con un fuerte abrazo.
—Está bien —dice Sara entre lágrimas—, confío en ti, más te vale no decepcionarme. ?Ok?
Casi sin fuerzas él alza una mano con los espejuelos de Sara.
—Mira —dice Daru—, los... olvidaste.
Sara sorprendida se separa un momento para ponerse los espejuelos aun manchados de sangre mientras le regala una hermosa sonrisa.
—Gracias —dice sonriendo.
El chico le responde con otra sonrisa antes de desmayarse del dolor. Sara asustada llama enseguida a una ambulancia que lo transporta al hospital donde le dan atención médica. Por la ma?ana, el chico se encuentra en una cama con suero. Mientras abre los ojos poco a poco, puede ver a Sara que está sentada a su lado dormida con su cabeza recostada a la cama.
—Sara, Sara —la despierta tocando su hombro.
Se despierta y después de un estirón y un largo bostezo se asombra al ver al chico despierto y sonríe de alegría.
—Por fin despertaste —dice Sara—, me tenías muy preocupada anoche, pensé que ibas a morir.
—Jeje tranquila estoy bien —responde Daru con una sonrisa.
—Si, por suerte hay buenos doctores aquí y no les importa tratar cualquier herida sin preguntar como ocurrió —comenta Sara.
—Si —afirma—. ?Has sabido algo de Len?
—No —responde Sara bajando la mirada—, nada más que recuperó su forma parece que salió corriendo.
—Entiendo —suspira—, bueno creo que ya va siendo hora de salir de aquí, ma?ana tenemos clases.
— ?Estás seguro de que ya estás bien? —pregunta Sara algo preocupada.
—Si —responde Daru—, no sé qué método utilizaron, pero estoy perfectamente, la herida está prácticamente curada.
Levanta un poco la bata para mostrarle la herida de su abdomen ya casi curada, ella se sonroja y vira la cabeza.
—Y-ya veo —dice con voz tímida—, entonces hablaré con el doctor para que te dé de alta.
—Gracias —dice Daru.
—No tienes nada que agradecer —comenta Sara—, yo soy la agradecida aquí de que te hayas esforzado tanto en salvarme de Len, gracias Daru.
En la noche el chico observa despierto como ella duerme sonriendo pensando en lo linda que se ve, se queda así toda la noche hasta el otro día. La chica despierta y frota un poco sus ojos, cuando los abre ve la cama vacía.
—Daru? ?Dónde estás? —mira confundida a su alrededor, agarra los espejuelos de la cómoda alado de la cama y se los pone.
—Oh, ya despertaste —se asoma Daru desde el ba?o dejando ver sólo su cabeza—. Perdón, no quería despertarte, yo mismo fui a hablar con el doctor y me dijo que ya podía irme, llamé a mi mamá para que no se preocupara y estaba cambiándome de ropa.
—Oh, vale —dice Sara—, te espero afuera entonces.
Se levanta y después de estirarse un poco sale de la habitación y se dirige a la salida del hospital.Allí su espíritu en forma de gato blanco aparece en su cabeza.
—?Estás segura de esto Sara? —le pregunto en tono de preocupación—. Estás encari?andote con alguien muy peligroso.
—Lo que hizo su espíritu en el pasado no define a la persona que es Daru ahora —dijo ella sonriendo mientras la brisa movía su cabello—, tú misma lo viste, arriesgó su vida para salvarme de Len, encima se preocupó por venir a buscarme y entregarme los espejuelos aun estando en tan mal estado, es un chico amable y bueno, yo decido depositar mi confianza en él.
—Espero que no te estés equivocando con esto —le dijo reposando en su hombro—. Puede ser todo lo amable que sea, pero una parte del espíritu del Dragón del Vacío si está influenciando en él, pude ver sus ansias en la batalla, la estaba disfrutando demasiado.
—Solo estaba así porque nunca pudo hacerlo cuando ni?o, creo que Daru puede mantener al dragón bajo control —le dijo segura de sus palabras —. Tiene una mente fuerte.
—Por el bien de todos... Espero que así sea...
La conversación finaliza ahí. Mientras, el chico termina de vestirse y va detrás de ella.
—Ya terminé —comenta Daru—. ?Vamos a la escuela?
—No lo sé, tendría que cambiarme de ropa —dice Sara mirando su vestido todo sucio.
—Te acompa?o a tu casa —sugiere Daru.
—Oh, vale, me parece genial —responde Sara.
Así los dos caminan hablando y divirtiéndose hasta la casa de ella. En el camino detraás de una casa se encuentra Len, parece algo cansado y adolorido por la pelea, se les queda mirando.
—?Por qué parecen tan felices juntos, acaso no le tenías miedo? —dijo confundido mirando sus manos, luego recordó la cara de Sara al verlo en el callejón—. Creo que estaba equivocado, en realidad nunca fuiste mía... Solo erás amable y yo lo confundí con amor, viendo ahora como con él sonries y conmigo tenías solo odio en tu mirada lo entiendo —su mirada cambió a una melancólica, suspiró y volvió al oscuro callejón.
Al llegar ambos a la casa de la chica, ella abre la puerta.
—Entra, voy a cambiarme ponte cómodo —dice Sara.
Daru entra y se sienta en el sofá a esperar por ella que ingresa a su cuarto. él se queda mirando asombrado toda la casa.
—Wow, que casa más grande —exclama Daru—, mira esa TV, estos muebles tan suaves, el color rosa de las parede, es precioso.
—Ya terminé —dice Sara mientras sale de su cuarto con su uniforme puesto.
—Eso fue rápido —dice Daru.
—Sí, si no nos apuramos llegaremos tarde —dice mientras lo agarra del brazo y sale corriendo con él.
—Espera, espera —dice Daru frenándola—, hay una forma más rápida de llegar.
—Ah sí? —pregunta Sara arrugando las cejas.
—Sí, yo te llevo —Daru la carga en sus brazos.
—O-oye, espera —dice sonrojada—, esto es muy vergonzoso.
—No te preocupes, iremos por los edificios. Nadie nos verá —dice Daru mientras sonríe.
El chico se dispone a transportarse con ella, pero no funciona y se queda en el mismo lugar.
— ?Eh? ?Por qué no puedo transportarme? —dice mientras baja a Sara—, oye dragón explícame esto, ayer pude transportarme con la bolsa de basura que traía a Len dentro.
—Si serás idiota —comenta el dragón—, no puedes transportarte con objetos grandes, Len estaba echo baba claro que podías con él, además, tu ropa también se transporta contigo todo el rato y eso ya gasta energías.
—Vaya, eso no lo sabía —piensa Daru.
— ?Pasa algo? —pregunta Sara.
—Nada, solo que parece que tendrémos que ir caminando —responde Daru sonriendo nervioso.
—Mejor corriendo porque ya vamos tarde —Sara lo agarra del brazo de nuevo y vuelve a salir corriendo.
En el infierno se encuentra Hades con su ropa de siempre jugando ajedrez con un demonio en una mesa frente a su trono.
-?Si! —dice el demonio mientras mueve su ficha—, jaque mate.
Hades enojado chasquea sus dedos y el demonio se queda en cenizas.
—Rayos que aburrimiento —comenta Hades dejándose caer encima de la mesa—, el maldito de Zeus no acaba de aparecer.
—Mi se?or —Ares entra a la sala—, tengo noticias que tal vez le interesen.
—?Zeus apareció? —pregunta Hades alzando un poco la vista.
—No se?or —responde Ares—, vengo a hablarle sobre el Dragón del Vacío.
— ?Qué pasa con él? —dice Hades tomando una mejor postura.
—Lo tenemos localizado —explica Ares—, parece ser que tuvo una pelea con un chico que tenía el espíritu del Slime, mis fuentes me informan que tuvo problemas para ganar.
—?Estás bromeando verdad? —dice Hades riendo—. ?Me estás diciendo que la criatura más fuerte de todas casi fue derrotada por un simple slime? ?Quién es el humano que tiene el espíritu del dragón?
—Su nombre es Daru Lesuke —responde Ares—, parece ser un chico débil, eso explicaría que no pueda usar todo el poder del dragón.
—Tienes razón —dice Hades con cara pensativa—, podría ser interesante ver como se las arregla ahora que es débil, según tengo entendido es una criatura muy odiada, tendrá muchos enemigos y si lo vemos podremos disfrutar de buenas peleas, Ares, trae las mejores palomitas y bebidas que encuentres en la superficie y no pierdas de vista a este chico. Tengo el presentimiento de que nos divertiremos mucho viéndolo.
Hades sonríe sádicamente mientras Ares lo mira con pena.
—Como usted ordene mi se?or —dice Ares antes de retirarse de la sala.
En la escuela, Jenny llega mirando su teléfono.
— ?Dónde estará Sara? —piensa Jenny—, Daru tampoco ha llegado. ?Estarán juntos?
Sonríe y sigue caminando distraída hasta que choca accidentalmente con alguien.
-?Ay! —dice Jenny—, andaba distraída lo siento.
—No te preocupes yo tampoco me fije por donde iba —dice el chico misterioso.
—No recuerdo haberte visto antes —entrecierra los ojos—. ?Cómo te llamas?
—Me llamo Seike —se presenta—. Un gusto conocerte, debes ser amiga de Daru, el otro día los vi juntos.
—Sip me llamo Jenny —sonrió.
—Un gusto en conocerte Jenny —dijo extendiéndole la mano mientras sonreía.

