Al llegar al pabellón de la Perla Dorada dejo escapar un suspiro de alivio. Las miradas curiosas y los murmullos a nuestro paso mientras las Nei Wei abrían camino entre la multitud resultaron un poco incómodos, pero al menos no hubo incidentes.
A medida que nos aproximamos a la entrada los guardias se cuadran y, tras un leve asentimiento, uno de ellos me saluda y me dice “Bienvenida, Zhāohuán Wen.”
"Gracias", respondo con cortesía. “?Podrían avisar al gerente Hong Yan que deseo hablar con él?”
El guardia asiente y da una se?al para que otro se acerque, pero antes de entrar hago una peque?a inclinación hacia Lianhua, quien se aproxima de inmediato, y en voz baja le susurro “Lianhua, encuentra una excusa para llevarte a Xia. Podrías invitarla a un paseo con un par de Nei Wei, ya que si terminamos hablando de la familia Ling prefiero que ella no esté presente. Imagino que medio periodo será suficiente, luego ven a buscarme.”
Lianhua me observa, con una clara intención de protestar reflejada en sus ojos, pero no le doy oportunidad.
“Estaré bien”, le aseguro en un tono firme. “Las demás Nei Wei se quedarán conmigo y además, nunca he tenido problemas aquí.”
“Como desee, Zhāohuán Wen”, me dice tras un suspiro, tras lo cual se gira y se dirige a Xia quien, absorta, sigue contemplando con curiosidad el aspecto de la gente que es nueva en la ciudad.
"Ling Xia, ?te gustaría dar un paseo conmigo?” le dice con amabilidad. “Mientras hablan de temas aburridos, podríamos buscar algún dulce por aquí cerca. ?Te parece bien?”
El rostro de Xia se ilumina y, como esperaba, acepta enseguida. Se ríe y toma la mano de Lianhua, quien le sonríe y hace una se?al a dos de las Nei Wei para que las acompa?en.
Tras irse Lianhua, una de las Nei Wei se coloca tras mi silla lista para empujarme. Asiento en se?al de agradecimiento y avanzamos hacia el interior del pabellón.
Nos recibe una empleada, la cual, con una reverencia, nos guía hasta el ya familiar patio donde solemos reunirnos cuando vengo a comprar. Nos acomodamos y pronto me sirven una taza de té humeante de la que tomo un sorbo mientras me permito relajarme en la tranquilidad del entorno.
Al poco tiempo, Hong Yan aparece con una leve sonrisa en el rostro. Sin embargo, se detiene un instante, como si algo inesperado hubiera llamado su atención, pero recupera enseguida la compostura y me hace una ligera reverencia.
“Zhāohuán Wen, es un placer tenerla aquí de nuevo”, me dice mientras expresa una sonrisa respetuosa y se aproxima con su amabilidad habitual. “Precisamente he recibido algunos libros que, estoy seguro, le interesarán.”
“Le agradezco mucho, gerente Hong Yan”, respondo, haciendo una ligera inclinación. “Su servicio es invaluable. Además, hoy quisiera adquirir algo de información aparte de los libros, si no es molestia.”
Hong Yan arquea una ceja, mostrando una pizca de sorpresa “Será un honor responder a sus preguntas, Zhāohuán Wen. ?Sobre qué desea informarse?”
“Sobre el Fragmento Celestial de las Arenas”, le digo mientras lo observo atentamente.
Hong Yan parpadea y su expresión se endurece un instante, aunque pronto retoma su semblante habitual y se acomoda frente a mí.
“Es un tema delicado. Pero, antes de continuar, ?qué sabe sobre los reinos celestiales y la Grieta Celestial?”
“Actúe como si no supiera nada”, le respondo. “Por favor, explíqueme todo lo que pueda sobre los reinos celestiales, la Grieta Celestial y su relación con el Fragmento Celestial de las Arenas.”
Hong Yan asiente mientras se sienta en una silla cercana y parece reflexionar sobre que contarme y finalmente me hace una pregunta “?Realmente no sabe lo que es la Grieta Celestial?”
En un momento me doy cuenta de que este es mi momento de tener una respuesta para algunas de las molestas preguntas que me he estado haciendo y para las que no he tenido contestación, por lo que pongo mi mejor cara de póker antes de continuar con la conversación.
“He leído sobre ella en mis estudios, pero todavía no he llegado a estudiarlo en profundidad”, le digo manteniendo mi cara de póker. “Y como no se si hay algo que se me escape, me haría un gran favor si dentro del servicio que le he pedido me contara todo lo que haya que saber sobre ella.”
Hong Yan parece dudar un momento y mira a las Nei Wei, pero al ver que no reaccionan a mis palabras, finalmente parece ceder a mi petición y empieza con su explicación mientras se sirve una taza de Té.
“La Grieta Celestial es un enorme agujero que hay en el cielo por encima del continente central, justo encima de su centro”, empieza a contarme. “Es el nexo que conecta nuestro mundo con los reinos celestiales, y el conducto que usan los cultivadores que deciden abandonarlo y probar suerte en esos reinos superiores.”
Apenas tengo tiempo de sorprenderme por la revelación que acaba de hacerme cuando continua y me suelta otra bomba que no me esperaba en lo más mínimo “Además, la Grieta Celestial es por donde entra el Qi en nuestro mundo, por eso el continente central es el lugar que tiene la mayor concentración de Qi, ya que esta justo debajo de la Grieta Celestial.”
Hong Yan para un momento para beber un poco de té, algo que yo aprovecho para intentar poner en contexto lo que acabo de escuchar y lo único que se me ocurre es que este mundo, más que en una campana, es como si estuviera en una especie de botella y la Grieta Celestial fuera la apertura por la que entra el agua. Pero eso llenaría la botella por igual y no explica por qué todo el mundo se queja de que en el centro del continente hay más Qi que aquí en el borde.
“Tengo una duda que me gustaría hacerle sobre lo último que acaba de decirme”, le digo a Hong Yan. “Si el Qi entra de continuo por la Grieta Celestial, ?No tendría que esta nuestro mundo lleno de Qi? ?Por qué todo el mundo dice que aquí en el borde hay poco?”
“Por qué el Qi es un recurso que se consume, Zhāohuán Wen”, me dice mientras vuelve a dejar la taza encima de la mesa. “El Qi, tras entrar en nuestro mundo a través de la Grieta Celestial se expande hacia sus bordes, pero en el trayecto es continuamente absorbido y usado.”
"El Qi se emplea en la cultivación, en el uso de talismanes, en formaciones y en muchas otras aplicaciones", prosigue Hong Yan. "Además de los cultivadores, las bestias también lo absorben para transformarse en bestias espirituales, las plantas lo utilizan para lo mismo, e incluso la tierra misma absorbe Qi para formar metales especiales o minas de cristales de Qi."
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“Eso significa que la densidad del Qi va disminuyendo cuanto más te alejas de la Grieta celestial por el continuo uso que se va haciendo del mismo”, me sigue diciendo Hong Yan mientras parece ir terminado su explicación, aunque su última frase parece tener un toque de amargura. “Y aquí en el borde solo nos llegan las sobras que no han sido usadas por el resto del mundo, por eso tenemos tan poco.”
Tras esas palabras veo que Hong Yan vuelve a coger la taza y bebe de la misma mientras yo asimilo lo que me ha contado, a pesar de que en el fondo no es tan difícil de comprender.
Mientras todavía estoy reflexionando sobre lo que me ha contado, Hong Yan vuelve a dejar la taza encima de la mesa y me mira para preguntarme “?Desea preguntarme algo más sobre la Grieta Celestial?”
En realidad tengo muchas preguntas, pero al mirar a Hong Yan tengo que recordarme que aquí estoy pagando por cada pregunta que le hago y casi puedo ver el símbolo del dólar en sus ojos cuando me hace su pregunta y mi curiosidad podrá ser saciada más tarde cuando vuelva al Palacio Imperial, por lo que le digo “De momento no tengo más preguntas sobre ese tema, por lo que si no le importa, me gustaría volver a mi pregunta principal sobre el Fragmento Celestial de las Arenas.”
Hong Yan asiente ante mis palabras aunque puedo notar un leve destello de decepción en sus ojos, imagino que ante la pérdida del dinero que le proporcionarían esas preguntas. Pero ante todo es un profesional, por lo que empieza a responder a mis preguntas.
“Para eso primero tengo que explicarle que son los Fragmentos Celestiales”, empieza a contarme Hong Yan. “En realidad, existen dos tipos de fragmentos celestiales que son completamente diferentes. Los primeros de ellos y probablemente los más famosos son artificiales y suponemos que son creados por poderosos cultivadores u organizaciones que habitan los reinos celestiales.”
“Estos fragmentos celestiales esta dise?ados para desafiar y probar a la gente que entra en ellos”, continúa contándome Hong Yan. “En ellos la gente que entra se enfrenta a diversas pruebas y desafíos, recibiendo recompensas en función de la dificultad de la prueba o desafío que hayan completado.”
“Y son tan famosos por que entre las recompensas que ofrecen hay píldoras extremadamente puras y raras, dise?os de matrices o talismanes, artefactos espirituales, técnicas de Qi e incluso cosas aún más raras o locas”, termina de decirme Hong Yan.
Al llegar a este punto lo interrumpo y le pregunto “?Y qué razón pueden tener unas organizaciones o personas que ni siquiera están en este mundo para básicamente regalar cosas de gran valor? ?No es eso extremadamente sospechoso?”
Hong Yan sonríe al escuchar mi pregunta y me contesta “Es extremadamente sospechoso, Zhāohuán Wen, pero las recompensas son lo suficientemente atractivas como para que nadie le importe.”
“Incluso hay sectas que se han fundado simplemente con el conocimiento que su creador ha conseguido en alguna de esos Fragmentos Celestiales”, continúa diciéndome Hong Yan. “A pesar de que cada vez que uno de esos Fragmentos Celestiales aparece más de la mitad de la gente que entra muere, las historias de los beneficios y los éxitos de aquellos que sobreviven a los mismos son lo suficientemente atractivos para que la gente acuda en masa.”
Hong Yan suspira y finalmente me dice “Como se suele decir, el pájaro muere por comida, el hombre muere por riqueza."
Tras esas palabras hay un momento de tenso silencio que aprovecho para digerir lo que acabo de escuchar, sobre todo la parte de que la gente muere en masa en esas supuestas pruebas. ?Qué clase de psicópatas crean un lugar para atraer a la gente en masa para matarlas con la promesa de un gran beneficio? Y sobre todo ?Qué ganan con ello?
Tras ese breve momento de silencio, Hong Yan parpadea un momento mientras me mira y carraspea un momento mientras me dice “Espero que me disculpe por la rudeza de mis palabras, Zhāohuán Wen, y que no le haya perturbado lo que le he contado. Al hablar con usted me he olvidado de su edad.”
Al ver el nerviosismo de Hong Yan y como mira de reojo a las Nei Wei, me doy cuenta de que es probable que muchas cosas de las que me ha contado no se le suelen decir a una ni?a de nueve a?os, o al menos no de la forma cruda que me lo ha dicho, y teme algún castigo por sus palabras, por lo que decido tranquilizarlo y le digo “No se preocupe, Hong Yan. Agradezco su sinceridad y me gustaría que el resto de su explicación fuera igual.”
“Agradezco sus generosidad”, me contesta Hong Yan con una inclinación de cabeza. “Entones y con su permiso continuare con mi explicación de los Fragmentos Celestiales.”
“El segundo tipo de Fragmentos Celestiales que existen son los del mismo tipo que el Fragmento Celestial de las Arenas”, me continúa diciendo Hong Yan. “Estos fragmentos, a diferencia de los primeros, no tienen pruebas ni desafíos, son simplemente grandes zonas abiertas llenas de bestias espirituales, y casi siempre también contienen ruinas de lo que eran ciudades, sectas u organizaciones que creemos pertenecían a los reinos celestiales y han sufrido una catástrofe que los ha encerrado en lo que llamamos un reino de bolsillo.”
“La otra diferencia con los otros Fragmentos Celestiales es que, a diferencia de ellos, se puede entrar varias veces”, continúa diciéndome Hong Yan. “La entrada a estos Fragmentos Celestiales es totalmente regular. Se abre, permanece abierta durante una cantidad de tiempo que siempre es la misma y tras cerrarse vuelve a abrirse tras pasar un periodo de tiempo que es totalmente predecible.”
“Estos Fragmentos Celestiales son muy populares cuando son descubiertos por primera vez, ya que las ruinas que suele haber dentro siempre contienen cosas valiosas”, me continúa diciendo Hong Yan. “Pero con el paso del tiempo se van haciendo cada vez menos populares, ya que cada vez van quedando menos cosas valiosas por encontrar y al final terminan por convertirse simplemente en un terreno de caza o recolección para bestias o plantas espirituales que normalmente no se encuentran en la zona donde se abren.”
Tras esas palabras Hong Yan hace una pausa para beber otro poco de su té, por lo que aprovecho para preguntarle “Y el Reino de las Arenas ese, ?En qué categoría entra?”
“?Reino de las Arenas? Me gusta el nombre que le ha dado, Zhāohuán Wen”, me dice mientras vuelve a dejar la taza encima de la mesa. “El Reino de las Arenas, como lo ha llamado, apareció por primera vez hace doscientos a?os, se abre una vez cada diez a?os y permanece abierto durante un mes.”
“Ya se ha abierto tantas veces que ya nadie cree que quede nada valioso”, continúa diciéndome Hong Yan. “Pero como puede imaginarse por su nombre, el Fragmento es básicamente un desierto, y como tal, las bestias y plantas espirituales que se encuentran en su interior son muy diferentes a las que hay en esta zona del continente, por lo que son muy valiosas y eso hace que siempre haya gente que quiera entrar, ya qué se puede ganar mucho dinero.”
Tras esas palabras vuelve a coger su taza y termina de beberse el té, tras lo cual me mira y me dice “?Hay alguna cosa más que quiera preguntarme?”
En realidad muchas, pero mi curiosidad más inmediata ya ha sido saciada y es mejor no seguir pagando por una información que seguro poder encontrar en la biblioteca imperial una vez que vuelva a palacio, por lo que le digo a Hong Yan “No, muchas gracias por su información. Pero creo que antes me comento algo sobre unos libros nuevos que había recibido.”
“Por supuesto, Zhāohuán Wen”, me dice mientras se levanta de la silla. “Permítame ir a por ellos.”
Tras esas palabras, Hong Yan se retira del patio dejándome sumida en mis pensamientos sobre la Grieta Celestial, el Qi y los Fragmentos Celestiales. Intento construir un marco que me permita analizar toda esta información, pero sé que aún me faltan piezas, por lo que tendré que esperar a regresar al palacio y poder acceder a la biblioteca para completar mi conocimiento sobre esos temas.
Mientras estoy sumida en mis pensamientos, Hong Yan regresa con varios libros y pasamos el tiempo discutiendo su valor, pero él cuenta con la ventaja de que ni los tengo ni los he leído, por lo que al final los compro todos.
Tras decirle que me quedo con todos los libros, le pregunto si no le importa si me quedo en el patio hasta que mi Fei Yi venga a buscarme, ya que es ella la que puede pagarle y yo no tengo dinero encima.
Hong Yan me dice que no es un problema y me deja en el patio acompa?ada de las Nei Wei. Al principio pienso en empezar a leer uno de los libros, pero imaginando que Lianhua no va a tardar mucho en aparecer, prefiero disfrutar del jardín mientras tomo una taza de té y simplemente paso el rato.
Y como suponía, Lianhua no tarda mucho en aparecer junto a una Xia, que para no variar, está comiendo algo, en este caso un bollo de carne. Tras la llegada de Lianhua, Hong Yan no tarda en aparecer y le dice la cantidad que hay que pagarle. Tras escuchar la cantidad y mirarme con el ce?o fruncido, esta paga la factura, tras lo cual salimos del Pabellón y las Nei Wei nos vuelven a abrir paso en dirección al Palacio y la seguridad de sus muros, lejos del tumulto que hay en estos momento en las calles.

